martes, 20 de noviembre de 2012

ESFUERZO

   Es increíble como pueden cambiar los significados de las palabras, bueno, mejor dicho lo que evocan; por que el significado de la palabra "Esfuerzo" siempre ha sido el mismo, pero el tiempo ha cambiado su uso y su papel.

   Hace unos años, y aún hoy en día en algunos foros, la palabra esfuerzo estaba muy mal vista, incluso en ciertos libros de auto-ayuda  sobre todo aquellos que hablan de economía, comentan sin rubor que no es necesario el esfuerzo para conseguir el resultado, y eso es precisamente lo que nos han estado vendiendo durante años y lo que finalmente, como era de esperar, nos ha hecho caer en esta profunda recesión. El esfuerzo estaba mal visto, se buscaba y se premiaba el dinero fácil,  las amistades y relaciones de usar y tirar, y cuantas más tuvieses, mayor era tu éxito social, el dinero llegaba a raudales aún sin tener que levantarnos de la cama y era fácil alcanzar cualquier estatus social sin esfuerzo.



   Pero aún cuando ocurría esto, la palabra esfuerzo no cambió su significado, testaruda, seguía recordando en el diccionario cual era su papel en el vocabulario, y ahora, cuando todo ha cambiado, muchos acuden a ella para justificarse, para reclamar lo perdido, y recuerdan que sin ella es difícil conseguir lo que se busca, pero eso ya era así antes, cuando nos vendían vidas de lujo a plazos, y aquel que basaba toda su vida en esa palabra era objeto de burla e incluso era estigmatizado como si fuera un apestado.

   Sin esfuerzo no hay consecución de objetivos, pero es más, aunque los hubiera serían fruto de la más absoluta casualidad, y esta no resulta tan gratificante, tan motivadora como cuando es fruto del trabajo continuado y dirigido en la dirección que uno mismo decide, y es en el fondo de esta palabra donde encuentras la libertad de saber que pase lo que pase, pusiste todo lo que tenías en tu ser, no te queda duda e incluso cuando el éxito no llega, sabes que el resultado es solo información para dar el siguiente paso.

   Pero ¿Qué es exactamente esfuerzo?, la definición correcta no es posible, porque para cada persona es diferente, y lo vive de manera ambigua, ya que cuando vives en el esfuerzo, siempre te queda la duda de si no podrías haber dado un poco más, esta sensación es la que hace que deportistas de élite avancen en sus metas sobrehumanas, o que científicos consigan ir más allá en el conocimiento.

   El esfuerzo es el que te permite salir de tu zona de confort, esa en la que te instalas casi sin darte cuenta porque su sensación, aunque engañosa, es placentera, y así dando un poco más cada día, consigues descubrir que aquello que tanto anhelabas, o que creías imposible o inalcanzable, al final, está al alcance de tus dedos.

  Ahora es habitual oír en los medios de comunicación a muchos de aquellos que facilitaron la vida fácil, pedir que hagamos "esfuerzos", pero estos esfuerzos son vanos, porque no redundan directamente en tu propio beneficio; creo que sin nos esforzamos, debe ser para crecer en algún ámbito de nuestra vida, para ser más libres, conscientes y responsables.

David Delgado
Coach

miércoles, 24 de octubre de 2012

EL AMOR

   Con la curiosidad que me caracteriza y tras una breve encuesta realizada en Facebook, me dispongo a indagar sobre lo que es el amor, y como en realidad son "solo" cuatro letras que configuran una palabra creo que la verdad la encontraré allí donde más saben de palabras, y hago una búsqueda en el Diccionario de la Lengua Española donde me encuentro la siguiente definición:

Amor: Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

   La leo varias veces, y tras indagar en mi cabeza me doy cuenta que me pasa como cuando leo la descripción de un árbol,  las palabras se quedan muy cortas para definir la realidad, porque en la superficie puede que el amor sea eso, pero como le pasa al árbol  cada hoja, cada trozo de corteza, cada mancha y aroma lo definen como algo único e irrepetible y de ahí que sea tan sumamente difícil su definición.

   Y entonces me dispongo a buscar mi propia definición,¿Qué es el amor?.

   Si te haces esta pregunta y cierras los ojos, automáticamente vienen a ti multitud de imágenes de todo tipo, que te dan una idea de lo complicado de la definición, y sin embargo todas ellas te vienen a la memoria cuando verbalizas con tu mente una palabra tan sencilla, pero a poco que te decidas a escribir estas imágenes y las repases te encontrarás con que aunque tienen "eso" en común, en realidad son tan diferentes.

   Así, te viene la imagen de tus hijos, de tu pareja, de tus amigos, de aquellos que ya no comparten contigo tu misma dimensión, del aroma de una fresca mañana de verano, de la sensación de frío y calor cuando te zambulles en el agua del mar, de la imagen de aquel momento que cambio tu vida para siempre, del tacto del primer beso, o del eco que aún retumba en tu cabeza cuando escuchaste por primera vez "te quiero".

   Abres los ojos, con esa sensación de felicidad en tu mente, y crees que ya lo tienes todo, pero te gusta, quieres volver a probar, y entonces los vuelves a cerrar...

   Ves a tu madre moviéndote el Colacao por la mañana, o a tu padre ajustando tu sábana para que no pasaras frío  recuerdas a aquella profesora que despertó en ti un interés por entonces desconocido, o a aquella persona a la que ayudaste un día en el metro y te lo dijo todo con la mirada, recuerdas aquella frase que leíste en alguna parte o aquella película que te hizo llorar y aún no sabes porqué, y aunque no lo hayas notado, todo está salpicado por aquellas canciones que sazonaron todos estos momentos y que te trasportan de nuevo allí sin que te des ni cuenta.

   Entonces abres de nuevo los ojos, con esa necesidad adictiva de volverlos a cerrar, de revivir de nuevo esas experiencias, esas sensaciones que quizá en aquel momento no parecieron tan importantes, pero que quedaron grabadas en tu persona para siempre, y así los vuelves a cerrar, y es extraño en esta ocasión te descubres discutiendo con tu hermano mientras juegas con él en la alfombra, te asombras de que aparezca aquel momento en el que perdiste a una persona amada o aquel día que perdiste aquel juguete, o cuando tu mascota preferida se dormía en tu regazo, o aquel día en el que quizá derramaste un frasco de colonia o de gel y el baño se inundó de su aroma, y aún es tan intenso que acaba devolviéndote a la realidad.

   Y así vuelves a preguntarte de nuevo que es el amor, y evidentemente es complicado, por que todos son amor, pero cada uno es diferente, el amor a tus hijos, a tu pareja, a tu familia, a tus amigos, al primer amor, o a un amor platónico, o a un libro, a un ser querido que ya has perdido, no son lo mismo pero siguen siendo amor.

   Y quizá el amor no se puede por tanto explicar con una o dos frases sino como un compendio de palabras, como devoción, pasión, humildad, generosidad, respeto, prioridad, amabilidad, recuerdo, permanencia, riesgo, vulnerabilidad, confianza, y alguna más que vosotros podréis aportar a esta lista y que en definitiva te dicen que es para ti esta palabra talismán entre talismanes por estar formada por cuatro letras (Tetragranmaton), aunque hay una definición que me gusta por encima de todas las demás que he podido leer y que dejo como rubrica de este post.

   "El amor es darle a alguien las herramientas para destruirte y confiar en que no lo haga".

    Ama.

David Delgado
Coach

martes, 2 de octubre de 2012

¿CRECES O CREES QUE CRECES?

   Hablando de objetivos, en ocasiones nos ponemos objetivos, a priori muy ambiciosos y comenzamos a andar el camino, con la vista puesta en el logro del gran reto, y para alcanzarlo y que no se haga imposible es una práctica habitual trocearlo en objetivos más pequeños y alcanzables, que te hacen más fácil el camino hacia el éxito en tu propósito.

   Y así empezamos a andarlo, planteamos fechas y vamos cumpliendo los pasos, poco a poco, y eso nos hace sentir bien, muy bien para ser exactos, es una sensación extraña, primero la incertidumbre, seguida de miedo, después ansiedad, luego esfuerzo para acabar en cansancio que se transforma en euforia.

   Ese camino, tantas veces transitado por muchos que leen estos post o que siguen mis apuntes en Facebook, es un camino que crea adicción, es la adicción de la autosuperación, la adicción de la autodisciplina.

   Y así cada día das tu pequeño paso, y te dices a ti mismo lo grande que eres porque fuiste capaz de dar otro pasito y eso te lleva de nuevo a disfrutar de tu sensación de euforia.



   Pero hay que tener en cuenta que hasta un centímetro puede estar dividido en 1000 partes, o en 1000000 o incluso mucho más, y así llegar al infinito, de tal forma que si cada día avanzas una posición, tu cerebro puede engañarte y hacerte pensar que estás avanzando, cuando en realidad, prácticamente estás en el mismo punto que el día anterior, y no hay duda, es verdad, pero en realidad, te estás engañando a ti mismo.

   Por eso te propongo que hagas un análisis real de tu objetivo, de tu grado de avance hacia el mismo, de si cada día te dices a ti mismo que estás más cerca que el día anterior y piensas lo bueno que eres, por que cuando estás en  ese punto exactamente, lo que ocurre es que te estás acomodando.

   Que buena noticia, es el momento de dar un salto cuántico en tu avance inapelable hacia tu objetivo, ya no puede valerte una raya más, el siguiente paso debe ser significativo, debes asombrarte de tu consecución, debes provocar el asombro, ya que cuando todo el mundo te veía lanzado, vas tú y rompes todos los registros.

   Son los saltos de nivel los que verdaderamente te van a dar una talla de quien eres, de cual es tu nivel de autoexigencia, de compromiso y si al intentarlo fallas, no te sientas mal, sencillamente tu nivel anterior era ya lo suficientemente elevado.

  Los saltos de nivel no son medibles, porque para darlos normalmente las herramientas de medición se quedan cortas u obsoletas, piénsalo,  piensa como dar el siguiente salto de nivel, ese que te hará creer ciegamente en ti mismo...

David Delgado
Coach

miércoles, 29 de agosto de 2012

CRONOLOGÍA DE UNA DECISIÓN


*             Día 30 de Julio, acabo de empezar mis vacaciones y llevo unos días pensando en recuperar aquella olvidada intención, me preparo mentalmente y lo hago, está decidido, esa tarde empezaré.
   Ese mismo día comunico mi decisión, la respuesta fue espectacular, ya no estás para estos trotes, te vas a matar, llevas fatal la crisis de los 40, tú te has vuelto loco, etc.
   No hay problema, lo esperaba, estaba preparado ante eso, y al contrario de frenarme, me marca el camino y me confirma lo correcto que es.
   Ha llegado el momento, el corazón se acelera, se lo que me espera, salgo de casa, pongo la música y empiezo a correr, al minuto mi cuerpo me lanza la primera amenaza, los que me dijeron que no era posible tienen razón, "Déjalo".
   Entre jadeos, escucho a mi cuerpo, cada nervio, cada músculo me da la misma señal, ¡párate ya!, te mueres.
   No hay problema, lo esperaba, estaba preparado ante eso, y no sin esfuerzo logro terminar, llego a casa exhausto, pero mi mente lanza un breve atisbo de aprobación.
   Me digo a mi mismo, mañana será otro día, por detrás los demás me miran incrédulos y me vuelven a decir que lo deje, que pongo en riesgo mi salud. No les escucho, sólo les oigo.



*             Tras dos semanas de carreras no ha cambiado mucho el panorama, mi cuerpo sigue diciéndome a gritos que no cuando empiezo a correr, pero después me siento ansioso por volver a hacerlo, es una contradicción interesante, así que continuo, y voy un poco más lejos cada día. Las voces siguen detrás alentándome a dejarlo.
*             Llevo más de 20 días corriendo, ya no voy a dejarlo, ayer ocurrió una cosa curiosa, me descubrí oyendo mi respiración, ya no tengo que preocuparme por respirar, y mi cuerpo empieza a disfrutar con la carrera, los límites empiezan a hacerse plásticos, la respiración ya no es tan agitada, los músculos ya no se resienten después de la carrera y voy empezando a disfrutar del paisaje mientras corro, detrás quedan aún esas voces que me dicen que no puedo, esas miradas esquivas, pero tambien esos kilómetros, esos jadeos pidiendo aire, otro límite roto, voy por el siguiente, ahora más fuerte.
                Tras la decisión de cambio siempre te encuentras lo mismo, primero has de vencer tu propia resistencia, despues la de los demás, que reflejarán sobre ti su propia incapacidad y despues las dificultades del camino intentarán por todos los medios que vuelvas a tu zona de confort, allí donde no hay miedo, no hay esfuerzos, no hay riesgos, son momentos duros en medio de espesa niebla que no sabes donde acabará, pero si eres capaz de aguantar, probablemente se abra ante ti todo un universo de nuevas posibilidades.

*             Hoy, 29 de agosto toca correr, y aprovecharé algunos momentos para pensar cual será mi próximo reto...

David Delgado
Coach

martes, 21 de agosto de 2012

APARENTANDO... INCOMODIDADES 5

   Estas últimas vacaciones he tenido la oportunidad de visitar una de las mecas del lujo en España, y la curiosidad pudo conmigo, así que fuimos a pasar una tarde paseando por la zona de lujo de Puerto Banus.

   Me habían hablado de este escaparate, pero no podía imaginármelo y como dicen que "todo se pega menos la hermosura", decidí que no teníamos nada que perder y mucho que aprender, como así fue.

   En estos tiempos de crisis y de escasez, en este oasis de exageración, bulle el lujo en cotas extremas, el dinero parece surgir como algo natural y no vale con vestir cualquier marca, o conducir un Mercedes al uso, los yates atracados en el puerto son descritos como espectaculares y los hombres y mujeres que transitan con ojos tranquilos, parecen elevarse por encima del resto que los miran con admiración.



   Pero como imaginaba, si miras más allá de lo aparente, te das cuenta que en realidad es un gran escaparate, en el que muchos miran su reflejo para buscarse, sin darse cuenta que las cosas que uno posee no pueden decirte quien eres y lo único que hacen es mostrar exactamente aquello que deseas ocultar.

   En esta tierra de contrastes en la que se vende el mismo bolso a un lado y a otro de un cristal y la diferencia de su valor, únicamente por la posición en la que está, puede ser de miles de euros, en la que unos gastan miles de dolares en comerse un filete de pollo con nombre y apellidos mientras que en la acera de enfrente se vende lo mismo pero sin mote por unos céntimos, y veo deambular entre las gentes, personas que buscan una limosna para poder comer mientras otros encienden velas con billetes de 500, uno descubre que en ambos lados del cristal existe la misma necesidad, la necesidad de aprobación, de sentirse parte de algo, sin saber muy bien de que, aunque para ello haya que perder de vista los valores fundamentales.

   Y es que el lujo parece no tener valor si no existen personas que lo consideren inalcanzable así aparece la necesidad de celebrar un cumpleaños en la cubierta de un yate armando un gran jaleo para llamar la atención y que todo el mundo mire, como si celebrarlo en la intimidad le quitase valor al momento, o se abre la puerta de un coche desde el interior de un establecimiento de ropa de lujo, en el que cuatro señoritas reverencian al que acaba de apretar un botón que abre un coche impresionante como si fuera una feria, anunciando para que todo el que está fuera pueda ver que ha sido capaz de comprar en esa tienda y que le espera un icono de lo exacerbado con ruedas en la puerta.

En el otro lado, como en una película de zombis, cientos de personas deambulan sin rumbo fijo, con el único propósito de mirar aquello que anhelan como la solución a sus problemas, algunos deciden dar un paso más allá y deciden sentarse tímidamente en uno de los locales para pisar, aunque sea de soslayo y por un instante ese mundo paralelo, con el único objetivo de poder contárselo después a todo el que puedan, o quizá tengan un objetivo, esperar a que pase alguna de esas personas ocultas tras unos cristales tintados y se fijen en ellos, pensando que quizá ese momento les salve de su mediocridad.

Y esto es lo que nos venden como el gran sueño, poseer grandes riquezas sin explicarnos que detrás no hay nada nuevo, que probablemente sentirás lo mismo que sientes ahora, soledad, falta de aprobación, tristeza,  falta de cariño o de seguridad, y para acabar con estas emociones y sentimientos no hace falta dinero, aquí está la gran paradoja.

Hasta que punto te han vendido este sueño a ti? Quizá pienses que no eres víctima de esta gran mentira, pero probablemente estás equivocado, busca dentro de tu rutina diaria y te descubrirás decidiéndote por meter las cosas que debes llevarte a la calle en una bolsa de marca en lugar de en una bolsa del "Carrefour", te descubrirás mirando a alguien que te cruzas por la calle al pecho para ver de que marca lleva ese polo que  tanto te ha gustado o te descubrirás gastando un poco más en una cosa que no necesitas solo por que está de moda, ya sea un teléfono móvil, una televisión, o un paseo por la tarde en Puerto Banus...


David Delgado
Coach


viernes, 3 de agosto de 2012

Estás conectado?... Incomodidades 4

   Ayer pasé la mañana yendo a buscar la remesa de libros para este verano a Madrid, y como ya sabéis me encanta observar a las personas en sus rutinas diarias, desgraciadamente me encontré con una marea de coronillas en todas partes.

   Es evidente que uno de los mayores miedos de la humanidad es el de sentirse solo en el mundo, somos animales sociales y necesitamos sentirnos protegidos, arropados por los nuestros y en estos tiempos de crisis y cambio de paradigmas, este temor se ha vuelto uno de los más generalizados; aprovechando este miedo, algunas empresas están haciendo su agosto (muchas empresas basan su crecimiento en los miedos de la sociedad, y cuando no existen los provocan).

   En la actualidad es impresionante el uso/abuso que se hace de los dispositivos electrónicos en cualquier parte, hasta tal punto que hay personas que ya no son capaces de comunicarse verbalmente con fluidez o que no son capaces de escribir correctamente por culpa del "lenguaje sms".



   Cuando a una sociedad no le gusta lo que vive en su día a día tiende a evadirse, en el pasado era más habitual el abuso de sustancias estupefacientes, pero en la actualidad las personas se evaden de su realidad utilizando los dispositivos electrónicos, así una persona puede pasarse horas usando un teléfono, sin levantar la vista de él, si pararse si quiera a pensar lo que se está perdiendo más allá de la pequeña pantalla táctil de su teléfono móvil.

   Las personas no deparan en la belleza que les rodea, las escenas rutinarias, los olores, los ruidos, la luz, el movimiento a su alrededor, su vida está quedando reducida a una pantalla de 5 pulgadas y así puedes observar a niños preocupados por pasar al siguiente nivel sentados frente a una puesta de sol en una playa.

   No hay mayor problema, porque eso es exactamente lo que los gobiernos y las grandes corporaciones quieren, empequeñecer el mundo de las personas hasta tal punto que desviar la vista de la pantalla perfecta les provoque pavor, y que no se pare de consumir, y que la persona ni siquiera pueda ser consciente de si tiene dinero o no para comprar ese nuevo objeto de deseo anunciado en una pantalla que dicen que ya está obsoleta (aunque no haga ni 6 meses que la compraste).

   Esta es la nueva epidemia de consumo del siglo XXI, la nueva droga, con la que la persona queda esclavizada a tener lo último o queda estigmatizada si no lo tiene, y cuyo uso se puede hacer a cualquier hora y en cualquier sitio, sin que nadie sea mal visto por su consumo.

   Y tu, ¿cuanto tiempo pasas colgado a tus dispositivos?, ¿sales de casa sin ellos?, ¿con cuantos dispositivos vives actualmente?, ¿cual es el próximo que tienes previsto comprar?, ¿cuantos tienes ya olvidados en tus cajones desastre?, Cuando lo olvidas en casa ¿Qué sientes? ¿y si lo pierdes?, ¿a que edad te lo pidieron tus hijos?, ¿Cuanto tiempo esperaste para ceder a sus deseos?

   Contesta a estas preguntas por escrito en un papel y reflexiona sobre ellas para ser consciente de tu nivel de adición, y luego reflexiona si lo utilizas para llamar a ese amigo que hace tanto que no ves, para conectar con ese familiar que lleva enfermos tantos días, o para felicitar a alguien por su último éxito, y si no es así piensa si realmente lo necesitas o es él el que te necesita a ti.

   Y la próxima vez que te descubras mostrando tu coronilla a otras en el metro o en el autobús piensa por un momento si quizá te estés perdiendo una de las mejores oportunidades de tu vida a cambio de 100 puntos en tu videojuego favorito...

David Delgado
Coach

lunes, 16 de julio de 2012

EL FRACASO

   Me he decidido a  escribir este post a sabiendas que será uno de los menos leídos de la corta historia de Escuela de Futuro, y es que la sola visión de la palabra, probablemente, ya te habrá provocado rechazo; es desde la Sociedad en la que vivimos, en la escuela donde forman a nuestros hijos, y donde nos formamos nosotros, donde se forma con un sólo objetivo, evitar el Fracaso, nadie puede suspender y el hecho de hacerlo te suele colocar en el banco de los que, de primeras son rechazados, sin pararse siquiera a indagar de donde procede ese hecho, muy probablemente porque el fracaso del niño es un espejo del fracaso de su profesor.



   El fracaso está mal visto en esta Sociedad, de forma que aquellos que fracasan en algún momento de su vida, también son estigmatizados, son apartados, como apestados, para que no contagien al resto, y este hecho ha convertido a nuestro país en lo que es hoy, pero ojo, no es un país fracasado, porque ni siquiera hemos conseguido eso, y esta es la verdadera razón de haber escrito este post.

   Hace unos días anunciaba este nuevo pensamiento: ¿Qué tienen en común el éxito y el fracaso?...

   La mayor parte de las personas ven estas dos palabras como absolutamente antagónicas, de forma que el que ha fracasado es por que no ha tenido éxito, pero es ahí precisamente donde viene la analogía; a mi modo de entender el éxito y el fracaso tienen la misma madre, La Acción.

   Y es que no puede uno fracasar cuando no ha intentado algo, es la falta de acción la que pudre la sociedad, pensando en como evitar el fracaso nos hemos paralizado y así seguimos, pero como pasa con una vara, el éxito y el fracaso son sus dos puntas, unidas irremediablemente la una a la otra.

   Alguien dijo una vez, y me perdonáis pero no he podido encontrar el origen de la cita, que nuestra realidad de hoy es consecuencia de las decisiones que tomamos en el pasado, y el futuro vendrá como consecuencia de las que tomemos hoy.

   La acción tras la toma de decisión es lo que nos hará avanzar a todos y no debemos pensar en el fracaso como algo propio, como si nos quitara valor si lo sufrimos, por que en él, en su seno, está el germen del éxito, es como una brújula a la que insistimos en mirar la punta por que indica el Norte, sin darnos cuenta que en el lado opuesto, sin apenas tomar partido, oculto tras el cristal, y deslumbrado por la rutina de años, la otra punta de la aguja siempre nos marca el Sur.

Por ultimo quiero recordaros una de las presunciones de la PNL (Programación Neurolingüistica) que dice que tanto el éxito como el fracaso sólo son resultados...


David Delgado
Coach